Fase de crecimiento: Aprendiendo a delegar

Para que nuestro negocio crezca fue necesario aprender a hacer de todo, cumplir todos los roles y tomar todas las decisiones.

Cuando empezamos a crecer nos sentimos un poco abrumados y llega un momento en que necesitamos comenzar a delegar.

En este paso es necesario tomarse las cosas con calma y no delegar porque sí.

Es necesario establecer primero qué tareas podemos delegar y cuáles no.

Después debemos decidir a quién.

Delegar la tarea adecuada, a la persona adecuada y en el momento adecuado.

Antes de contratar a alguien o buscar algún colaborador debemos tener en claro qué pretendemos de esa persona. Saber exactamente cuales van a ser sus tareas y sus responsabilidades y en base a eso decidir qué características debería tener para cumplir nuestras expectativas.

Cuando elegimos mal a nuestros colaboradores, o no los formamos adecuadamente o no le damos la autoridad y autonomía que necesitan para realizar su trabajo es cuando después nos quejamos de que no podemos delegar nada porque hacen las cosas mal.

La responsabilidad siempre es nuestra. Si la persona no cumple nuestras expectativas lo más probable es que sea porque nosotros elegimos mal. Aceptarlo, aprender y empezar de nuevo.

Si podemos empezar a delegar tareas tácticas vamos a tener más tiempo para realizar aquellas otras que nos den más resultados.

La idea es identificar las tareas que nosotros realizamos mejor y que generan más ingresos y delegar el resto. Es momento de empezar a trabajar mejor.

Un negocio que quiera seguir creciendo no puede depender de su dueño en todo momento porque jamás va a crecer.

No podemos delegar las decisiones estratégicas, pero si podemos delegar muchas tareas rutinarias que nos quitan el tiempo que necesitamos para realizar las tareas más productivas.

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