La mayoría de los emprendedores nos lanzamos porque desarrollamos una capacidad técnica (bien porque estudiamos o bien porque adquirimos experiencia) que en ese momento la desarrollamos para otro, y creemos que ya estamos listos para ir por la nuestra y nos tiramos a la pileta.
Un médico que trabaja para otro, un gerente de una empresa, un empleado de un restaurante, un abogado que trabaja para un estudio, un vendedor de una empresa, etc. Llega un momento en que no nos sentimos suficientemente valorados y creemos que es momento de hacerlo solos, de que ya estamos preparados.
Esa parte, la parte técnica de nuestro trabajo, la experiencia, seguramente está lista.
Pero llevar adelante un negocio no es sólo saber hacer las cosas técnicamente.
Llevar un negocio o un emprendimiento adelante también necesita un CEO.
Necesitamos saber qué queremos, hacia dónde vamos, cómo controlamos si estamos en el camino adecuado o nos desviamos.
Qué costos tenemos, cuáles son nuestras ganancias, a qué precio vendemos, a quiénes le vendemos.
Qué estrategias de marketing necesitamos y qué plan de acción requiere esa estrategia.
Cuánto vendemos y a quienes le vendemos. Es probable que nosotros nos dirijamos a un público objetivo y resulta que cuando contrastamos con la realidad le estamos vendiendo a otro público distinto.
Si estamos creciendo y eso nos está volviendo locos es que necesitamos planificar mejor, organizarnos, establecer prioridades y usar más eficientemente nuestro tiempo y energía. Aprender a delegar y saber qué cosas sí podemos delegar y cuáles no.
Si necesitamos contratar empleados para delegar tenemos que saber qué tipo de persona necesitamos, debemos tener claro qué esperamos de esa persona en ese puesto y el empleado también lo tiene que poder tener claro.
Todas las herramientas que se aplican a las grandes empresas, también se aplican a los pequeños emprendimientos. A otra escala.
Necesitamos aprender a usar determinadas herramientas que nos faciliten la toma de decisiones para que nuestro negocio funcione bien y crezca. Y para que no nos volvamos locos en el camino.
¿Cuántas veces nos toca tomar decisiones y dudamos y tenemos miedo y no sabemos cuál es el mejor camino? Tomar decisiones sin datos es andar a ciegas, pura intuición.
Ruleta rusa, puede salir bien o mal.
Con la información adecuada y sabiendo cómo usarla, es mucho más fácil tomar decisiones.
Te ayudo a ser el CEO que tu negocio necesita y merece.
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